Hace unos años mi hermana y yo nos quedamos solas en casa ya que nuestros padres decidieron organizar un viaje al Sur para ellos solos.
Sin saber que nosotras permanecíamos todavía en casa a las cinco de la tarde, nuestros padres salieron hacia el aeropuerto, cerrando la puerta con llave. Nosotras íbamos a pasar ese mes a casa de nuestra abuela, pero como no teníamos llaves no pudimos salir.Tampoco podiamos llamar por teléfono porque no teníamos y en el móvil no teníamos saldo.p>
A los dos días nos quedamos sin comida. Después de cinco días sin comer estabamos hambrientas. La mayor parte del tiempo lo pasabamos en el ordenador, distrayéndonos con los juegos.
Pasadas dos semanas era tanto el hambre que teníamos que nos volvimos locas, tan locas, que nos pensabamos que la mesa era una gran tableta de chocolate y no nos resistimos a darle un mordisco.
Nos dimos cuenta que no era chocolate al percibir el dolor en los dientes.
Por suerte el viaje de vuelta a casa de nuestros padres se adelanto.